En defensa de la Loma Larga: discurso valiente / Por Luz Verónica Gallegos Cantú

El pasado 9 de agosto, este Colectivo de académicas y académicos de Monterrey realizó un pronunciamiento público en defensa de nuestros derechos ambientales y en solidaridad con la colonia Independencia. La adhesión a esa causa justa es sincera, y otros colectivos e individuos también se han unido a la misión de custodiar un espacio de la ciudad que, además de emblemático, está protegido por el valor de su flora y fauna. Sin embargo, la acción colonizadora de la Iglesia (proyecto de la Explanada de la Virgen / Cruz Monumental) no se ha visto interrumpida, y sus consecuencias relacionadas con el deterioro ambiental siguen latentes. Ante esto, surge una pregunta: ¿Cuál tendría que ser el movimiento para detener a los grupos de poder que están involucrados?

Con este cuestionamiento, viene a mi mente la memorable imagen capturada por Pedro Valtierra, en la cual se advierte la valentía de un grupo de mujeres indígenas enfrentándose a soldados del ejército mexicano. En defensa de su comunidad, X’oyep, en el municipio de Chenahló, estado de Chiapas, se observa la fuerza de quienes saben que, para defender el territorio, es necesario poner el cuerpo. Más allá del valor estético de la fotografía, el mensaje es aleccionador; cuando la muerte acecha, sobreponerse al miedo (o hacerlo con miedo) es importante. Por supuesto, la acción colectiva que se observa en la estampa del fotógrafo de prensa contiene siglos de resistencia de los pueblos originarios. Reconocer su conexión con la tierra y al interior del grupo social es fundamental para comprender que tomar el riesgo es un acto de valor que les ha venido siendo propio a través del tiempo.

Sin embargo, mientras allá fue posible un suceso que evidenció unión, acá, en la ciudad, los vínculos entre individuos, y de éstos con el territorio, son una realidad diferente; la fragilidad de esos lazos es una cualidad inherente al sistema de relaciones que predomina en Monterrey. Es necesario admitir estas condiciones porque, además del apoyo solidario a los vecinos organizados, es imperioso involucrarnos en la realización de acciones que reflejen la posición de custodia de un espacio vivo como la Loma Larga; vivo no sólo por su fauna y flora, sino por las familias que ahí habitan (asunto al que hace muy poca referencia el reporte de la SEMARNAT emitido en 2019). No es necesario conocer a los vecinos de las colonias Independencia, Tanques de Guadalupe y América 2 para sentir empatía con ellos, basta con reconocer que el riesgo que corren (desplazamiento) podría sucedernos a cualquiera, si permitimos que los intereses de los poderosos allanen nuestros derechos. Pero, en sí mismo, el hecho de vivir en medio del concreto y tener poca experiencia en procesos organizativos no quiere decir que la esperanza de unirnos para defender la tierra esté perdida. En Discurso valiente y resistencia[1], Judith Butler habla de la estructura de las asambleas, refiriéndose particularmente a los vínculos entre los individuos que las conforman. Tras exponer que el riesgo que corren quienes defienden una causa justa es un acto de valentía, observa que esa virtud (la valentía) no debe ser considerada sólo un atributo individual, sino que puede ser colectivo. 

La filósofa estadounidense afirma que el vínculo que une a los miembros de la asamblea no es necesariamente el amor, sino el conocimiento de lo que necesitan y la conciencia del menester político de actuar conjuntamente. La dependencia y el apoyo están directamente relacionados con la acción, lo que da lugar a la articulación de una interdependencia temporal, mientras se consigue el objetivo que les ha reunido. En ese proceso hay un aprendizaje: el de otra forma de ejercer una ciudadanía plena. “Cuando reconocemos que nos necesitamos los unos a los otros, estamos reconociendo también los principios básicos que conforman las condiciones sociales, democráticas de una vida vivible” (Butler, 2020, p. 30).

Niñas y niños pintando la fauna y flora de su loma. Foto: Luz Gallegos

Ante el atropello que está teniendo lugar frente a nuestros ojos, tenemos la oportunidad de elaborar un tipo de discurso que nos implique en acciones decisivas en la Loma Larga. La organización es urgente y, en caso de tomar el riesgo de defender la vida con el cuerpo, asiremos también la oportunidad de aprender aquello en lo que las lecciones de civismo de la educación formal han fracasado sistemáticamente. 

¿Seremos capaces de confeccionar una red de apoyo con fundamento en un discurso valiente? Al fin y al cabo, de antemano sabemos que la causa es justa.

Monterrey, 23 de agosto de 2021


[1] Butler, Judith (2020). Sin miedo. Taurus: México.

Ilustración de portada: página del libro “Actividades para niñas y niños que resisten”, del Proyecto Desde el Río hasta la Loma.

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